Semana Santa

Procesiones

Las procesiones de Semana Santa se extienden por todo el territorio español, aunque sin duda las más conocidas y posiblemente las más emocionantes son las de la Comunidad Andaluza y en concreto las de Sevilla. Pero son sólo algunas de ellas.

 

Para que no te pierdas y sepas qué puedes encontrarte en cada una de las procesiones españolas, MSN te propone una guía completa de procesiones en España para que elijas la que más te apetezca según lo que buscas. Un viaje desde la austeridad y el silencio de las celebraciones de los pueblos castellanos hasta el derroche de luz y color de las celebraciones andaluzas y levantinas.

Las más polémicas

Filipinas: crucifixión en vivo. La Semana Santa más polémica de todo el mundo se produce en Filipinas (el único país católico de Asia).  En concreto, en la localidad de San Pedro de Cutud. Allí, cada Viernes Santo se crucifican 10 hombres y se flagelan un centenar de penitentes. Entre esos 10, hay un elegido: el que representará a Jesús. Para ello, todo el pueblo participa en la representación del prendimiento y crucifixión de Cristo. El ‘Mesías’ de turno, vestido de blanco, espera en su casa a que lleguen los centuriones romanos que lo conducen ante Poncio Pilatos. Una vez condenado, carga con una pesada cruz y una corona de espinas (¡de espinas de verdad!) durante dos kilómetros, en su particular Vía Crucis, seguido por los penitentes que, encapuchados, se azotan las espaldas desnudas y sangrantes rítmicamente. Ya en su Gólgota particular, estos hombres se crucifican de verdad: clavos de verdad sobre manos y pies de verdad. Una costumbre que se extiende a algo más de medio siglo pero que sólo desde 1992 cuenta con crucificados reales.

La polémica, obviamente, está servida, ya que el Gobierno sabe del potencial turístico de este espectáculo y no quiere dejarlo escapar, aun cuando el propio Vaticano se muestra en contra de esta representación.

 

San Vicente de la Sonsierra y sus ‘picaos’. Aunque no tiene comparación con el caso filipino, lo que ocurre en el pueblo riojano de San Vicente de la Sonsierra también es polémico en tanto en cuanto existe el castigo físico como penitencia. Esta tradición, que viene del siglo XI, es mantenida por la Cofradía de la Santa Vera Cruz de los Disciplinantes. Con el rostro cubierto y una túnica blanca abierta por detrás para dejar al aire la espalda, estos hombres, llamados picaos, se azotan con una madeja de cuerdas que pesa casi un kilo. Son acompañados por un padrino, que es el que decide cuándo los hematomas deben ser “picados” con una esponja de cera en la que se han incrustado trozos de cristal, que romperán la herida para que sangre y evitar, así, la coagulación.


Filipinas
San Vicente de la Son